Intenté saber como llevarlo solo pensé disfrutar y creí que fue mutuo aunque entre los dos existe una paronomasia en ese verbo llamado querer.
Lo que realmente pasaba estando delante tuyo es que sentía vergüenza por no saber como actuar, por dar pasos torpes una y otra vez, por esos comentarios estúpidos que podría haber substituido por un silencio conforme y solo pensé en mi una de contadas veces.
Obviamente destrocé algo con lo que a la larga podría haberme conformado, te odio por no odiarte y te veo por no verte.
Vamos, sé que no fue un comportamiento maduro, fui un niñato y me sentí tan vivo por ello...
Entonces jugué a ser un pirata escalando cuesta arriba tras un tesoro inalcanzable, hiriéndome las manos tras cada caricia y no me importó.
Y corrimos de la mano, nos miramos tiernamente, nos abrazamos, probamos y reímos aunque todo se quemó a la más nimia ceniza.
Ofrezco que me olvides, yo no puedo, hazlo tú, es un reto ¿aceptas?
Urgentemente esperaré una respuesta.
domingo, 19 de julio de 2009
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